Permanece simple y natural
No hagas nada
Simplemente relájate
Sin que la mente se agarre a nada
Siendo como un bambú hueco
Que pueda convertirse en flauta
Donde resuene la música divina.
Con diez minutos diarios podrá lograr una técnica que lo ayudará a sentirse mejor, más descansado y en la plenitud de sus medios.
Los problemas respiratorios son tan grandes en nuestra sociedad, que ya existen varias clínicas donde se enseña cómo respirar. En realidad, uno puede aprende sin profesores, solo se trata de seguir los distintiso pasos adecuadamente.
- Cuando inhalamos, el diafragma debería expandirse, permitiendo que los pulmones se llenen de aire.
- Cuando exhalamos, el diafragma debería empujar hacia arriba, para ayudar a vaciar los pulmones de aire.
Desgraciadamente cuando estamos tensos esto no ocurre. Respiramos superficialmente, sin la ayuda del diafragma.
Muchos de nosotros tendemos a respirar más velozmente, y nos hiperventilamos.
Este es un sintoma de ansiedad. Cuando respiramos superficial y rapidamente, modificamos el balance del oxígeno en la sangre, provocando una contracción de las venas.
Esto produce tensión muscular, especialmente en el cuello, hombro y espalda.También puede provocar dolores de cabeza, molestias en las caderas y pies o manos frías.
Para colmo el ritmo cardíaco se acelera, haciendo que usted se sienta ansioso.
Para aprender a respirar correctamente, debemos empezar por hacernos un pequeño test.
Cuente la cantidad de respiraciones que hace por minuto. Si son más de doce, necesita respirar más despacio. Luego ponga una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen.
Si al respirar su pecho se eleva pero su estómago se queda inmóvil, esta respirando incorrectamente.
-El primer paso a seguir es exhalar todo el aire de los pulmones.
Siempre que pueda respire por la nariz, asi podrá filtrar y capturar el aire, antes que este llegue a sus pulmones.
-Segundo paso: inhale. Deje que sus pulmones se llene de aire. Piense que usted tiene un tanque o una vasija vacia que debe llenar. Empiece por el estómago, siga por las costillas y termine en los hombros.
- Tercer paso: exhale nuevamente. Hágalo con suavidad, dejando que sus hombros y el pecho si distiendan. Contraiga el estómago para vaciar a los pulmones de aire.
Pese a que la técnica es muy sencilla, hace falta practicarla con mucha atención. Dedíquele diez minutos diarios.
Los resultados le parecerán casi milagrosos. Descubrirá que mientras se ejercita, logra relajar la mente y liberarla de tensiones.
La respiración correcta es la terapia más efectiva que existe para mejorar nuestras vidas.
Respiración - GUIADO
Respiración Yoga Mudra. Estimula la acción del tercer ojo o chacra